La actual Concatedral de Santa María, aunque empezó a erigirse en 1939, es heredera de una larga historia que comienza en el siglo XIII con la fundación de la ciudad. Entonces se levantó un modesto templo de los llamados “de reconquista”, orientado de norte a sur, que menos de un siglo después fue destruido por un incendio y se reconstruyó hacia 1341 con la misma orientación y similares características pero con materiales algo más nobles, destacando su portada principal, de 1382, obra de Guillem Coll.

Esta segunda iglesia no se terminó porque, aunque estaba abierta al culto, el Consell Municipal decidió hacer otra mayor y más acorde a las necesidades de la villa cambiando la orientación a este-oeste —como ahora—. Se derribaron partes construidas, con cuyos sillares se levantó el primer cuerpo de la cercana Torre Campanario, y la citada portada principal quedó como acceso lateral sur, siendo la parte más antigua del edificio presente.

El tercer templo, gótico e Iglesia Mayor de Castellón durante siglos, empezó así su construcción en 1410. Constaba de una sola nave de cinco tramos con dos capillas laterales cada uno, presbiterio con otras dos capillas algo mayores y ábside poligonal. Sus trazas se debieron a Miguel García, autor de las portadas norte (1420) y principal (1435). En 1616 se añade tras el Altar Mayor una Capilla de la Comunión que en 1670 se convierte en Coro cuando Joan Iváñez y Pere Vilallave levantan la nueva, con planta de cruz latina y cúpula de media naranja con linterna. Ese histórico templo, visitado por San Vicente Ferrer o Benedicto XIII —el Papa Luna—, entre otros, albergó numerosas y notables obras de destacados artistas de cada época. Con el rango de Arciprestal, fue declarado Monumento Histórico- Artístico Nacional en 1931, lo que no impidió su derribo en 1936, durante la Guerra Civil, por decisión del Ayuntamiento.

La iglesia actual —la cuarta— se terminó en 2008 en el mismo lugar que las anteriores, siendo obra de Vicente Traver Tomás continuada por su hijo Vicente y por su nieto Juan Ignacio.

Su arquitectura está basada en el templo del siglo XV, del que quedan restos como claves de bóveda, lápidas y otros elementos en las fachadas —además de las portadas— y, en el interior, un óculo de piedra sobre la puerta principal, la pila bautismal y una lauda sepulcral. La fachada de la Plaza Mayor, modificada, imita a la destruida y, dentro, la anchura de la nave central equivale a la de la nave de aquella iglesia y la de las laterales a la profundidad de las capillas de la misma. 

Además, las bóvedas de la nave central, las capillas —salvo la de los Santos Patronos y la Parroquial— y el ábside, reproducen las del templo derribado. La iglesia que vemos hoy, Concatedral desde 1960, conserva también valiosos objetos —lámparas, esculturas, pinturas, orfebrería, etc.— que, como testimonio de lo que llegó a ser aquel templo medieval, pueden contemplarse todavía tanto en sus naves y capillas como en el Museo.

 

1.- Portada Sur o del Mediodía (1382). Es el elemento más antiguo de la Concatedral. A su derecha, reja del siglo XVII procedente del antiguo Palacio del Conde de Pestagua, en la Plaza María Agustina, hoy desaparecido.

2.- Atrio (reja de 1889, de Godofredo Ros de Ursinos, recuperada de la iglesia derribada en 1936) y Portada Oeste o Principal (1435).

3.- Portada Norte o de la Plaza de la Hierba (1420). Es la más interesante de las tres.

4.- Capilla de los Santos Patronos. Retablo de alabastro (Vicente Traver Tomás, 1943). La imagen de la Virgen del Lledó (s. XIX) es de la iglesia destruida en 1936.

Por esta capilla se inició la construcción del templo actual.

5.- Carroza para la Procesión del Corpus (2008).

6.- Lápidas sepulcrales de los obispos Joseph Climent i Avinent (1781, procedente de la iglesia anterior) y Antonio José Salinas Moreno (1814, del antiguo Convento de Monjas Clarisas, también derribado en 1936).

7.- Capilla de Santa Genoveva Torres, primera santa de la diócesis de Segorbe- Castellón (retablo de Alicia Huertas y relieves laterales de Diana García, 2004).

8.- Capilla del Sagrado Corazón de Jesús (Juan Bautista Porcar, s. XX).

9.- Capilla Bautismal. Pila de 1414, y tallas de madera de San Pedro y San Pablo que formaron parte de un retablo del s. XVII. Todo de la anterior iglesia.

10.- Capilla de la Virgen del Sagrado Corazón (s. XX), donde está enterrado el arcipreste Joaquín Balaguer (1971).

11.- Capilla Parroquial o de la Comunión (1968). Sagrario de alabastro (1959) y Cruz Procesional Mayor (Francesc Eva y Jeroni Camanyes, 1576-78).

12.- Claustro (2008). Pila bautismal de la antigua Iglesia de San Miguel (s. XVII).

13.- Museo. Piedras de la iglesia derribada en 1936 y obras de pintura, escultura y orfebrería de los siglos XVI al XX.

14.- Imagen de la Inmaculada (José Esteve Bonet, finales del s. XVIII). Del antiguo Convento de las Clarisas antes citado.

15.- Sillería del Coro (Tomás Viciano Martí, s. XIX), Cátedra del Obispo (Vicente Llorens Poy, 1999) y Retablo del Altar Mayor (Vicente Traver Calzada, s. XXI).

16.- Crucifijo (s. XX). Presidió el Altar Mayor antes de que se instalara el retablo.

17.- Órgano (2007).

18.- Cripta. Imagen gótica original restaurada de la Virgen con el Niño, que presidió la Portada Norte (1420), y sepultura del obispo Josep Maria Cases Deordal (2002).

Ernesto Sanahuja Pavia